El presente ensayo pretende abordar desde la perspectiva ética —auxiliada por otras disciplinas como la psicología, la victimología o la filosofía del derecho— la figura del victimario que es, antecedente o consecuentemente, víctima del terror, analizando su trayectoria, descubriendo sus características, formulando las razones que justifican su reconocimiento social en cuanto tal y sugiriendo pistas para delimitar el alcance adecuado de éste. Dado el contexto en el que se escribe —el País Vasco de la primera década del siglo XXI, que sigue padeciendo la actividad criminal de ETA—, el interés se centrará más específicamente en el victimario integrado en una organización terrorista que a su vez ha sufrido la victimación por parte de otro grupo también terrorista de signo e intencionalidad política opuestos o, incluso, como ha ocurrido entre nosotros, por parte de quienes eran o anteriormente habían sido sus correligionarios. Para alcanzar el objetivo no se procederá de una manera progresiva y sistemática, sino que se realizarán diversos acercamientos parciales que permitan extraer apreciaciones que, por un lado, justifiquen la toma en consideración de la figura del victimario-víctima como peculiar, pero auténtica, víctima (sin olvidar su condición de perpetrador), y, por otro, orienten las iniciativas concretas que esta consideración supone en el contexto legal y social, siempre con una doble pretensión: el adecuado reconocimiento social a las víctimas del terrorismo y la deslegitimación radical de la violencia de intencionalidad política que las generó.
Introducción
Una imagen mitológica sugerente
Una historia inquietante
Aclaraciones terminológicas pertinentes y problemáticas
Dos categorías clave: inocencia y venganza
• Inocencia
• Venganza
Algunos presupuestos problemáticos
• Confiar en las capacidades transformadoras de las víctimas
• Considerar que el comportamiento de las víctimas ha sido siempre ejemplar
• Hacer de todos los verdugos monstruos
• Confundir las categorías de víctima y victimario
• Ante el elevado número de víctimas, elegir a algunas frente a otras
• Creer que el ejercicio del bien sólo comporta bondad y justicia
• Recurrir al relato heroico para narrar lo ocurrido
• Considerar solamente identidades inamovibles y simples
Criterios de actuación conclusivos
Notas
Bibliografía