En el conflicto de Chechenia encuentran reflejo todos los grandes problemas que se hacen sentir hoy en el horizonte de la Federación Rusa: renacimiento de un discurso imperial, autoritarismo creciente y despliegue espectacular de una omnipresente economía de la mafia. Son visibles, también, los efectos de muchas de las arbitrariedades que se han ido acumulando durante siglos en una región convulsa: el Cáucaso norte. De por medio se encuentra, en fin, una dramática legitimación internacional de la acción militar asumida por Rusia a finales de 1994, en un conflicto que configura un peligroso precedente para otros muchos escenarios en la Europa central y oriental.