Seis meses después de los execrables atentados terroristas de Nueva York y Washington el histórico 11 de septiembre de 2001, hemos comprobado cómo diversas revistas y periódicos han dedicado monográficos o números especiales analizando las consecuencias de dichos atentados desde el punto de vista de diferentes disciplinas. También ha aparecido algún libro, como el de Noam Chomsky (11/09/2001, Barcelona, RBA, 2002). Sin embargo, tanto en las primeras como en los segundos, no hemos visto ningún espacio, artículo o capítulo de libro dedicado a analizar la incidencia de estos hechos en el campo educativo. Las escasas referencias que se han producido han sido de tipo periodístico, en el sentido de interrogar e interrogarnos sobre la capacidad de comprensión de los atentados por los más pequeños y las posibles consecuencias psicológicas que podían generar en la población infantil; ambas demandas formuladas sin duda por la especial incidencia mediática que han tenido los atentados. Con ser importantes, necesitamos otras reflexiones de base más sociológica y que tengan en cuenta al conjunto de la población. En este sentido, después de situar las consecuencias de los atentados del 11 de septiembre y de analizar lo que denominamos los atentados de antes y después del 11 de septiembre, formulamos diez propuestas educativas para encarar el nuevo escenario internacional.