La sociedad vasca sufre desde hace cuatro décadas los efectos del terrorismo de ETA y, sin duda, su legado más dramático es el sufrimiento de las personas asesinadas, heridas, secuestradas, extorsionadas, amenazadas, así como el de sus familias y su entorno más cercano. La solidaridad con las víctimas del terrorismo es un imperativo moral para los ciudadanos, las instituciones y el tejido asociativo de un país democrático.
El proyecto de creación de un «Fondo de la memoria de las víctimas del terrorismo» (FMVT) surge de un compromiso moral con las personas que han sufrido el azote del terrorismo y de la necesidad cívica de conocer sus historias de vida, de aprender de ellas, de escuchar sus voces y testimonios, y de utilizar su ‘memoria ejemplar’ para construir el relato de nuestra historia reciente, desde la perspectiva del fomento y respeto a los derechos humanos. Su dolor y su ejemplo de superación son fundamentales, no solo para entender ese pasado reciente sino también para que nuestro presente y nuestra convivencia futura se asienten sobre cimientos/valores firmes, los que proporciona la cultura de paz.
El Fondo de la memoria es un proyecto complejo que pretende reunir esfuerzos y voluntades en torno a la recuperación de la memoria de las víctimas del terrorismo y de la construcción de un relato de nuestra historia reciente que incluya la perspectiva de las víctimas, deslegitime la violencia como medio para la acción política y destierre los efectos perniciosos del olvido colectivo que nos aboca a repetir lo peor de nuestra historia.