Nace de una necesidad imperiosa, la de dar respuesta a la cultura de la violencia, a veces negada o minimizada, presente en una parte no desdeñable de la sociedad vasca. Esta subcultura de la violencia, de forma sutil e imperceptible, está contaminando nuestras ideas y nuestra cultura política, y se expresa en una degradación del discurso y de la práctica política y en un deterioro de las relaciones cotidianas, en la familia, entre los compañeros de trabajo o entre los amigos.
Queremos afrontar de forma decidida este problema, siendo conscientes, asimismo, de que las actitudes y los comportamientos fanáticos y violentos están alimentados por diversas corrientes de pensamiento religioso y político contemporáneas que ejercen una profunda influencia en las sociedades modernas. En el caso vasco, además, podemos añadir una forma particular de violencia y de subcultura política violenta, la violencia terrorista de ETA y el conglomerado de ideas de aquellas personas y organizaciones que las justifican y alientan.
En este contexto, es necesario elaborar propuestas y realizar iniciativas que tengan como objetivos la promoción de la cultura de paz y de los derechos humanos, valores imprescindibles para una convivencia democrática y para el desarrollo personal y colectivo. La Escuela de paz de Bakeaz intenta, a través de sus reflexiones y actividades, contribuir a que los valores de la cultura paz consigan arraigar en nuestra sociedad y, de forma específica, en el ámbito educativo.
La Escuela de paz de Bakeaz quiere dedicar también especial atención a aquellas propuestas e iniciativas que promueven el reconocimiento y la presencia activa de las víctimas de la violencia terrorista en el País Vasco. Sus testimonios y su memoria son historias que nos marcan individual y colectivamente, que nos cuentan en primera persona las terribles consecuencias de la violencia terrorista, y que nos invitan a la solidaridad con las personas que la sufren y al rechazo de las actitudes violentas.
Esto no es óbice para que la Escuela de paz de Bakeaz aborde aquellas otras violencias que dificultan la convivencia, y reflexione sobre las situaciones de conflicto en otros contextos. Desde la perspectiva de que la paz es un derecho universal, cuya complejidad exige tener en consideración sus múltiples dimensiones.