La dimensión más elemental de la paz es la que se expresa como total respeto a la vida, a la integridad psicofísica a las libertades de las personas, implicando la ausencia de violencia y coacción directa contra ellas. Está reasumida en la primera generación de los derechos humanos, los derechos civiles y políticos. Supone la dimensión más básica del reconocimiento de la dignidad de todo ser humano. La Escuela de paz impulsará este profundo respeto básico y fomentará la denuncia pública de todo quebrantamiento del mismo, tanto en las relaciones interpersonales y familiares como en la dinámica social y política.