Si las anteriores dimensiones apuntan a describir la situación de paz que hay que lograr, ahora nos adentramos en la cuestión de los medios a utilizar. Ha sido muy común proponer la búsqueda de esas situaciones de paz a través de la violencia justiciera. Pero la paz generada con violencia es una paz violentada. Alineados con posturas como la de Ghandi, entendemos que un instrumento o medio —la violencia— que contradice por su propia naturaleza el fin que persigue —la paz— contamina inevitablemente ese fin. Todo medio es la semilla de lo que construye. Por eso la noviolencia rompen radicalmente con la dicotomía entre medios y fines, porque en definitiva todo reside en los medios. De este modo, al propugnar medios noviolentos, la noviolencia no es una mera estrategia para la paz, es la paz en acción que busca expandirse en contextos de violencia y realizarse en plenitud. La Escuela de paz expresa su opción por la noviolencia, consciente del reto que supone cuando es tomada en su radicalidad, y de la tarea a la que está llamada para que pueda lograr toda su eficacia política.